La mañana de ayer, el binomio correísta, representado en la Unión por la Esperanza (UNES) y conformado por Andrés Arauz y Carlos Rabascall, llamó a los organismos internacionales, electorales nacionales y a sus simpatizantes a pronunciarse sobre la falta de calificación de sus candidaturas a fin de conseguir su participación en las elecciones generales del 7 de febrero del 2021.

Tras la aceptación parcial de impugnaciones contra el binomio de UNES por parte del Tribunal Contencioso Electoral, el Consejo Nacional Electoral (CNE) deberá pronunciarse nuevamente entre el jueves y sábado de esta semana sobre la calificación de este binomio. Sin embargo, esta última resolución también podría ser impugnada nuevamente ante el TCE y los plazos se alargarían aún más.

Para el correísmo, detrás de la dilatación de este trámite, existen dos intenciones: impedir la participación del binomio de UNES y diferir o evitar la realización de las elecciones el 7 de febrero del próximo año para extender el mandato del actual presidente Lenín Moreno. Sin embargo, hasta el momento, el calendario electoral se está ajustando a los plazos previstos.

«Hay un golpe en contra de la democracia en marcha y tenemos que evitarlo», dijo Arauz, tras mencionar que, días atrás, presentaron una medida cautelar ante el Sistema Internamericano de Derechos Humanos (SIDH) por las declaraciones del secretario general de Gabinete de la Presidencia, Juan Sebastián Roldán y también una queja ante el Sistema de Naciones Unidas (ONU) de lo que esperan una «medida provisional» que sería de carácter obligatorio y vinculante para Ecuador.

Según Arauz, ya existe un pedido presentado a nivel internacional para que se suspenda las elecciones en Ecuador y también declaraciones de la presidenta del CNE, Diana Atamaint que anuncia que si continúan las trabas al proceso electoral existiría un diferimiento. Además, aseguró que tienen información de que «ciertos vocales» del CNE están armando una agenda mediática para justificar la suspensión del calendario previsto y poder armar una nueva.

Ofertas electorales

Arauz y Rabascall aseguraron que, si llegan a la Presidencia, mantendrán la dolarización, reestructurarán nuevamente los medios públicos, eliminar el componente laboral de la Ley de Apoyo Humanitario y revertirán toda decisión que se tome sobre las empresas públicas en los últimos meses del actual gobierno.